Ya habíamos hecho la nota sobre la Bock, la Stout y quedaban pendientes la Cristal (de la cual todavía estamos pensando como encararla) y la Red Lager que es la que vamos a hablar ahora.
Como hacemos con otras cervezas, sería interesante hablar de la historia de esta cervecería, pero eso lo vamos a dejar justamente cuando hablemos de su producto más vendido.
En este caso nos vamos a centrar en su cerveza más reciente, la cual fue lanzada bajo el nombre de Quilmes Red Lager.

Que descripción eh! Me imagino esa reunión de creativos tirando palabras lindas y armoniosas para despues conjugarlas en esta frase final. Lo primero que me extrañó de este texto es que nombran al lúpulo utilizado. Esto nos quiere decir que están apuntando un poco más allá del bebedor tradicional de Quilmes y quieren llegar al que tiene un poquito más de idea de los ingredientes utilizados. Despues nos dice que deberíamos encontrar una cerveza con un poco más de cuerpo y cremosa, y si leemos bien ya nos advierten que su amargor es muy suave.
Veamos que se cumple de todo esto en la experiencia que tuve al destapar una botella.
El color podría decirse que es rojo oscuro, aunque si decimos que es cobrizo no estaríamos muy errados. La espuma que generó duró un poco en el vaso.
Al sentir su aroma, juro que quise encontrar el cítrico del lúpulo o algo que me de señales que estaba allí, pero solo pude captar un olor bastante ácido mezclado con algunos toques de caramelo. Llegó el momento de probarla y lo primero que observé es que es muy gasificada, como si fuera una gaseosa. El amargor es prácticamente nulo, su sabor es algo acaramelado y de cuerpo es bien ligera. No se que se entiende por cremosa dentro de Quilmes. Tal vez servida con algunas de sus nuevas choperas nitrogenadas logren cambiar un poco esta sensación.
En conclusión no hay mucho de nuevo en este producto. Para compararla más vulgarmente es como mezclar una Quilmes Cristal y una Quilmes Bock. De hecho estaría bueno que alguien haga el experimento a ver si sale el mismo producto. :)