Es cierto que en nuestra tarea de evangelización, luchamos constantemente por sacar la cerveza de lugares comunes, pero es cierto también que en noches de calor como estas que venimos sufriendo ultimamente en Buenos Aires nada anhelo mas que una buena cerveza cuando la sed acecha. Recordaba tener algo refrescante en la heladera, y cuando la abri me encontre una Franziskaner y esta latita de Löwen Weisse; y me decidí por esta ultima sabiendo que no habia post publicado al respecto.Löwenbräu es una de las cervecerias mas conocidas de Munich, y como tantas otras alrededor del mundo ha caido (en 2004) en las garras de InBev... por suerte, y digo esto sin saber como era esta cerveza antes de caer en esta mega-corporacion, esta Hefe es super-tomable (todo un logro teniendo en cuenta los productos que nos ofrece localmente).
Sin demasiada importancia mas que refrescarme un poco, abrí la lata y agarré el primer vaso que encontré... la verdad veo siempre las latas con un poco de recelo, no es la presentación que mas me gusta (pero la única que encontre en el super), aunque en este caso no tengo queja alguna.
Ya a esta altura no me llama la atención la turbidez (es mas, es algo que espero) en esta variedad, lo que si no esperaba es el sedimento, en parte porque no se ve (obviamente!), y en parte porque pensé que si realmente habia sedimento iba a quedar retenido en la boca de la lata; bueno me equivoque! porque fue a parar un poco al vaso nomas....el color es un dorado-anaranjado, coronado por una buena cantidad de la espuma característica, blanca y duradera.
En nariz predomina el aroma terroso de las levaduras, y el levemente ácido y cítrico del trigo.
En nariz predomina el aroma terroso de las levaduras, y el levemente ácido y cítrico del trigo.
Buen cuerpo! medio tirando a ligero, ideal para tomarla sin reparos. El trago entra en la boca fresco y frutal, con un marcado gusto a banana, no tan cítrico como (a priori) parecía...el amargor del lupulo está, suave y duradero, y las burbujas que ni siquiera se notan en el vaso apenas hacen cosquillas al paladar.
De 5,2% de alcohol, que no se hacen sentir para nada, esta es -como dije antes- una cerveza super-tomable y un ejemplar mas que digno para refrescarse o acompañar una comida que requiera "apagar un poco el fuego".

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Monje NegroLogia Cervecera
Germen de Maestro Cervecero
monje.negro.logia@gmail.com
La primera que destapé fue la
Hablando ya del producto, al servirla hizo poca espuma que se disipó enseguida. Su color era amarillo bien pálido. Sinceramente no se como describir el aroma de este tipo de cervezas más que decir que tiene el típico aroma a cerveza industrial, tirando a un poco ácido. Al tomarla fue como estar tomando agua. No tiene nada de amargor y de hecho es un poco dulce. Casi sin gusto alguno. Totalmente aguada y levemente ácida en el retrogusto. Una cerveza hecha para tomarla helada y en mucha cantidad seguramente. Si el lema de Budweiser es "pasa como ninguna" esta cerveza les ganó por goleada porque pasa por la garganta sin dejar rastro alguno... :)













La versión que yo tomé proviene de su fábrica de Alemania que está ubicada en Hamburgo. Al parecer es una Pilsen que se elabora solo para este gran país cervecero. Desconozco si esta versión difiere de la que se vende en el resto de Europa.

En la copa hizo algo de espuma pero desapareció pronto y desprendió aroma a maltas tostadas. De cuerpo liviano, en boca encontré sabores a café, algo de sabor caramelo y un cierto tostado.
